IV- EN EL BOSQUE La colina siembra un campo de troncos humeantes. Sin oxígeno. Ahogados. En el pecho, pequeños espasmos de humo negro, se ahogan… y gigantescos, mueren en la garganta. Inhala tos. Exhala tos. Necesita aerosoles. Un universo tiznado que mancha el corazón y arrasa el alma.