Querido 57, dime algo, cuéntame un chiste, sácame una sonrisa, enséñame a reír. Quiero sentirte feliz. No dejes mi alma escondida, peinala, píntale los labios y sácala a bailar. Quítale los tacones, que sus dedos puedan respirar, devuélveles sus latidos, quiero escuchar su respiración.