No se de que tengo más ganas…
¿De llorar?
¿De dormir?
¿De morirme?
Las ganas se derraman,
inundan la tierra,
se convierten en barro.
Ahora soy lodo.
Cieno.
Fango.
No se de que tengo más ganas…
¿De reír?
¿De nacer?
¿De quererme?
Las ganas siguen siendo lodo,
sobre él, resbalaba el miedo.
De él, nace un hermoso loto.
¡Por fin me veo!
¡Por fin me quiero!
Comentarios
Publicar un comentario